River volvió a sumar tres puntos, lo mismo que había sumado entre las últimas tres fechas, y está solo en la punta. Dígame, ¿usted está contento? Yo no.
Más vale que ver a mi equipo arriba en la tabla me alegra, pero me preocupa cómo juega el millonario. No es claro, ni fino, ni ordenado, ni limpio. River juega "al tun-tun". Si no explíqueme cómo es que en un partido ganado 2-0 la figura es el arquero, más teniendo en cuenta que los goleadores son un defensor de rendimiento simplemente aceptable y un delantero que, sin ofender, no le mete goles ni al arco iris.
Más allá de todo, volvimos a llevarnos 3 puntos de un partido de esos que, supuestamente, van a ser de los más complicados (no estoy de acuerdo, lo dije en mi entrada "La Siesta").
Leí muchos comentarios a favor del rendimiento del equipo, mucha gente satisfecha. Yo digo: ¿qué partido vieron?
Es cierto que Chichizola volvió a cumplir y cada vez está más firme bajo los tres palos; que Maidana se reencontró con su mejor compañero de dupla y Ferrero le devolvió solidez a la defensa; que Juan Manuel Diaz y Vella fueron mejorando con el paso de los minutos y tuvieron su mejor partido en lo que va del torneo; que Sanchez y Ocampos no son los mismos que en las primeras fechas humillaron a cuanto jugador se le cruzara, pero tampoco le fallaron al equipo; que Cirigliano volvió y la rompió, haciéndose cargo del mediocampo sin problemas; que Mauro Diaz fue la novedad en el equipo y que, aunque se esperaba más tampoco desentonó; que al Chori no se le puede pedir más porque da absolutamente todo y también que Funes Mori convirtió el gol que le cambió el ánimo al equipo. Pero River jugó mal.
El partido estaba para ser ganado por una diferencia mucho más amplia y sin sufrir cada llegada al arco por parte del Lobo. Parece que estuviera ensañada con él, pero Funes Mori no hizo media jugada completa en todo el partido (más allá del gol y algún que otro remate más al arco). No nos olvidemos que en el primer tiempo se perdió un gol impresionante.
Lo destacable, a mi parecer, es la firmeza y el apoyo que supo brindarle la defensa al resto del equipo (y dentro de defensa, si quieren podríamos contarlo también a Cirigliano, ya que fue la extensión de los centrales durante todo el partido).
También lo enorme que se está volviendo la figura de Chichizola, que a fuerza de mucho trabajo y con su mentalidad y personalidad está dando cátedra de cómo es que se viste el buzo de arquero en River Plate. Aplaudan esas atajadas hasta que las manos les queden rojas, porque ese chico se lo merece.
Y por supuesto, la camiseta que es hermosa, me encantó (quiero una urgentemente).
En fin, sin mucha resistencia por parte del rival, pero si con muchas dificultades generadas por nosotros mismos, seguimos punteros en este campeonato tan largo que recién está despegando, y en el que nos vamos a tener que acostumbrar a los altibajos. Es así don, es así señora, en el fútbol argentino no existe la regularidad.
Es todo por hoy lectores millonarios, veremos qué tiene Ferro para proponernos y que hará el Pelado con Cavenaghi y Abecasis (que ya estarían listos para volver) y con el Chori, que necesita un descanso con urgencia.
Saludos y gracias una vez más por leerme.
Maru.